Hemos decidido
comenzar las publicaciones de este blog, echando una mirada al pasado,
volviendo a recordar lo que significaron para nosotras, en nuestra infancia, los
cuentos.
Hoy recordamos
con ilusión esos tiempos, en los cuales, éramos plenamente oyentes de cuentos. Añoramos
aquellos momentos del día, en los cuales, nuestros padres y abuelos reservaban
una parte de su tiempo, principalmente la hora antes de dormir, para contarnos un cuento, una historia, un
relato…
Nuestras reacciones
ante los cuentos eran diferentes, unas veces nos relajábamos tanto con él, que
nos quedábamos dormidas, y por el contrario otras veces escuchábamos el cuento
con los ojos abiertos como platos y deseando que no terminara nunca.
LA FIGURA DEL CUENTACUENTOS.
Desde este
blog dedicado a los cuentos queremos realzar la figura del cuentacuentos quizá
también a modo de homenaje, ya que para nosotras esa figura ha marcado nuestra
infancia, los mayares cuentacuentos que
hemos tenido han sido nuestros padres y abuelos, esas personas que han
encontrado siempre tiempo en sus ajetreadas vidas para leernos un cuento.
Consiguiendo así una complicidad con ellos y un momento de alegría diaria.
Otro cuentacuentos
también muy importante son los maestros, esta figura del cuentacuentos además
por suerte la hemos podido vivir desde los dos roles, como alumnas que
escuchábamos atentamente el cuento que nos contaba nuestra maestra de educación
infantil y también hemos tenido la grandísima suerte de convertirnos en cuentacuentos
para nuestros alumnos, esos niños con los cuales hemos compartido nuestras
semanas de prácticas como futuras docentes.
Desde este
blog animamos a todos los padres, hermanos, abuelos y maestros a que sean grandes cuentacuentos, y en un
futuro verán muy gratificado su trabajo, cuando esos niños crezcan darán a las
gracias a sus cuentacuentos por las horas dedicadas e ello, al igual que lo hacemos nosotras
ahora.
¡¡¡ Gracias papá, mamá, abuelo,
abuela y maestra por todos esos cuentos que me habéis contado durante mi
infancia!!!